info@soynica.org.ni (+505) 2289 – 4955

HISTORIA DE SOYNICA

La historia de SOYNICA se puede resumir de la siguiente manera:

Era noviembre de 1979 cuando el doctor Arturo Aldama y su señora Dulze, representantes de la Asociación AMIGOS DE LA TIERRA en México y Luci Morren, belga, organizaron un grupo de ocho voluntaria/os quienes llegaron a Nicaragua con la única misión de compartir sus conocimientos en la preparación casera del frijol soya. Sólo traían veinte kilos de soya, según les habían dicho que en este país abundaba ese frijol.

REALIDAD DE NICARAGUA

LUCI

La verdad era otra: Nicaragua tenía sus campos llenos de “sorgo”. El ingeniero Alejandro Fernández ayudó a buscar unos 60 quintales de soya con un productor en Estelí y el Programa inició las demostraciones de preparación del frijol soya, capacitando a la vez a promotoras populares cuya misión era brindar educación básica nutricional a mujeres de diferentes organizaciones. La promoción empezó en los sectores rurales con la esperanza que las familias campesinas sembraran la variedad y podrían mejorar su salud por medio de este consumo de soya. Más de un año después, algunas de las promotoras llegaron a los asentamientos priorizados de Managua en coordinación con el personal de las áreas de Salud, para incidir con mejores hábitos sobre la desnutrición infantil. Se capacitó en las técnicas caseras de preparación del frijol soya para complementar la dieta de las familias con niña/os desnutrida/os captada/os en los Centros de Salud y posteriormente para mujeres embarazadas y madres lactantes, para fomentar una lactancia materna exitosa y prevenir la desnutrición

La Asociación Soya de Nicaragua-SOYNICA posee veintidos años de experiencia en la capacitación de mujeres de los estratos más pobres del país en las técnicas caseras de preparación del frijol soya y los conocimientos básicos de nutrición. En el año 1990 SOYNICA apoyó la organización de la primera “Olla Comunal” en el Barrio Madres Mártires de Pantasma, Distrito V, con el fin de prevenir la desnutrición y recuperar la salud de mucha/os niña/os, de mujeres embarazadas y lactantes, brindando una merienda enriquecida con soya. En los dos años siguientes instaló y asesoró a más de 50 Ollas Comunales en los barrios marginales de la capital. Estos esfuerzos organizados contribuyeron mucho a la prevención de la desnutrición y a la recuperación de miles de niña/os desnutrida/os. La educación nutricional se dirigió a los hogares mientras que las Ollas Comunales se fueron convirtiendo poco a poco enCentros Educativos Comunitarios porque además de dar una merienda nutritiva daban estimulación temprana.

Las Ollas Comunales fueron reforzadas con alimentos del programa Mundial de Alimentos – PMA Programa 4515 en el año 1993, cambiando la merienda en un platillo de comida diaria, procurando aportar 836 kilocalorías. En 1997 SOYNICA se retira del mismo programa 4515 después de haber experimentado y comprobado que el costo era muy alto, el beneficio poco y no sostenible para las comunidades. SOYNICA volvió a la modalidad de una merienda de frutas, leche de soya, refresco de extracto foliar e incrementó su atención educativa nutricional a las familias dando más énfasis al consumo del extracto foliar como complemento diario de la dieta. Los resultados en nutrición y anemia mejoraron y se mantienen a pesar de la regresión económica de la mayoría de las familias meta.

En el año 1993 para apoyar el avance de los conocimientos de las mujeres, SOYNICA montó, coordinada con la Facultad de Medicina de la UNAN-Managua, la “Escuela de Madres” con tres modalidades de Atención Primaria de Salud, Vigilancia Nutricional y Lactancia Materna. Durante los cursos -un total de 60 horas clases- las mujeres practicaban el arte culinario con alimentos tradicionales y alternativos (frijol soya, extracto foliar), tratando de variar y balancear mejor los alimentos durante los tres tiempos de comida y desarrollando platillos de las dos a tres meriendas que necesitan comer las y los niña/os de 2 a 6 años. Fue una difícil experiencia tratar de combinar en una misma dinámica una Casa de Ciencia y un barrio o asentamiento pobre.

El objetivo primordial siempre ha sido la prevención y rehabilitación nutricional, con un fuerte componente educativo sobre alimentación y nutrición y de participación comunitaria. A las mujeres organizadas alrededor de sus proyectos, SOYNICA ofrece asesoría técnica y supervisión.

Desde el año 1996 existe un Programa de Crédito para mujeres con el objetivo de mejorar los ingresos familiares. El Programa lleva el nombre de SOYAHORA.

INICIOS DEL EXTRACTO FOLIAR

En 1987 surgió la primera experiencia en Nicaragua con el extracto de hojas verdes con la llegada de un representante de la ONG británica FIND your FEET, ejecutando un programa de “Hojas para la Vida”. El Ingeniero David Kennedy inició su trabajo de transferencia tecnológica en la extracción de nutrientes de hojas verdes comestibles de color oscuro en la ciudad de Rivas, región IV.

En 1991 SOYNICA inicia su propio proyecto de extractos foliares. FIND your FEET se retira de Nicaragua en abril 1994, depositando la responsabilidad en SOYNICA la única ONG nicaragüense que se interesó en el tema, para ofrecer al país una alternativa sostenible y viable en la solución de las deficiencias de proteínas de buena calidad y micronutrientes vitales en la dieta de la gran mayoría de las familias.

A finales del año 1995 SOYNICA inició un pequeño estudio comunitario en cuatro barrios de Managua, dándose cuenta que las y los niña/os con su plato de comida diario registraban un 40% de anemia o aún más alto. Este mismo estudio fue indicando como era de fácil aumentar los niveles de hemoglobina administrando una dosis diaria de extracto foliar. En un mes se podría recuperar a las y los niña/os con anemia y en caso de desnutrición de tres a cuatro meses. SOYNICA optó por dar más atención al consumo del extracto foliar.

Con la experiencia del “gofio nutritivo” SOYNICA fue experimentando otras opciones como polvorones verdes, cajeta verde, buscando la forma de integrar la dosis de 5 gramos de extracto foliar por porción. A finales del año 2000 dispone de una fórmula nutricional que se experimentó con buenos resultados en las y los niña/os de los Centros Educativos Comunitarios.

En marzo, 2001, SOYNICA lanzó tres productos al mercado, atractivamente empacados: EXTRACTO FOLIAR, CRECIPINOL y CRECIAVENA. Los cereales contienen 5 gramos de extracto foliar por porción.

En 1999 SOYNICA inició el proyecto de Seguridad Alimentaria Nutricional – SAN en 36 comarcas con un total de 360 familias campesinas. Después de levantar el diagnóstico de cada familia del programa se promovió la siembra de los patios para asegurar la comida de la familia al aumentar la disponibilidad y acceso a los alimentos. Fueron especialmente las mujeres con sus hija/os que realizaron las tareas y al finalizar el 2001 más del 50% de las familias tenían su patio sembrado, teniendo más alimentos para consumir en el hogar y algunas con excedentes para la venta.